¿Podemos confiar en el criticismo bíblico?

Nota de Logos77 álter ego: Perdón por la chapuza de entrada, con código intercalado, etc. pero la entrada está tal cual la ha publicado Logos77.  Es lo que tiene el copia/pega, el contar con una asesor “sientisfico” como Jolimu y un asesor “tesnico” en blogs mediante rezos como el marido de Logos77 (sic)

La entrada fue borrada poco después de publicarse.

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Publicado por Iri livanainen

La fecha de los Evangelios

Algunos investigadores han tratado de establecer la fecha de los Evangelios –los libros que hablan de Jesús- en un tiempo muy tardío, y han dicho: “El Nuevo Testamento no puede tener información exacta porque fue escrito en un tiempo muy posterior a la vida de Jesús.” Consideran a los Evangelios indignos de confianza porque, así piensan, fueron escritos mucho después.

¿Cuál es la verdad? ¿Fueron los Evangelios escritos por contemporáneos de Jesús o no? Abajo vamos a estudiar la evidencia asociada a su creación. Esta evidencia comprueba que los Evangelios definitivamente fueron escritos en un período de tiempo muy temprano.

Los escritores son bien conocidos. Una irrefutable pieza de evidencia en favor del temprano origen de los Evangelios es que los mismos autores fueron apóstoles que vivieron en la misma época que Jesús (Mateo y Juan), o bien estuvieron asociados con los apóstoles (Marcos y Lucas). Fuentes externas incluyendo a Papías, Irineo, Eusebio, Orígenes, Clemente de Alejandría y un fragmento de Muratori están entre esas fuentes antiguas que confirman la identidad de los escritores. No hay nada incierto acerca de los autores de estos libros. Por ejemplo, el siguiente informe escrito por Papías, obispo de Hierópolis, describe las actividades de Marcos para documentar la información provista por el apóstol Pedro. Papías también conocía al apóstol Juan.

“El más anciano (el apóstol Juan) solía decir: -Marcos, que fue el intérprete de Pedro, escribió todos los detalles que él (Pedro) mencionó, tanto de las prédicas de Jesús como de sus obras, pero no en orden cronológico, porque él no fue un oyente y discípulo del Señor. Pero, más adelante él siguió a Pedro, quien adaptó sus enseñanzas según las necesidades, no para dictar una recopilación de dichos del Señor.

Por eso Marcos no hizo ningún error cuando escribió de esta manera algunos temas a medida que Pedro los mencionaba; puesto que prestó atención exacta a esto: mencionar todo lo que había oído; y él no habría agregado ninguna evidencia errada.” (16)

Por lo tanto, uno puede preguntar ¿cómo puede estar lejana en el tiempo la creación de estos libros, si claramente los escritores fueron contemporáneos de Jesús y los apóstoles? El tiempo de vida de los apóstoles – muchos de ellos, como Pedro, murieron en la década de los 60 D.C. – marca claramente la fecha tope para la escritura de los Evangelios. Es imposible que los escribieran después de sus muertes, y podemos suponer también que a esas alturas no habrían podido revisar ningunos detalles.

La conclusión es que estos textos fueron escritos muchos antes de lo que la crítica actual generalmente supone. (El muy conocido investigador liberal Juan A. T. Robinson, después de haber estudiado los Evangelios por segunda vez, concluyó que deben haber sido escritos entre los años 40 y 65.) Las personas que suponen que ellos fueron escritos más tarde no tienen ninguna prueba.

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La información acerca de la sociedad. Ambos, los Evangelios y el libro de los Hechos de los Apóstoles, incluyen muchos detalles de naturaleza histórica, geográfica y religiosa de su tiempo –información casi  detallada y que se hace muy difícil explicar si sus orígenes se sitúan más tarde. Esta información incluye, por ejemplo:

– Títulos de personas. Lucas utilizó nombres correctos para el título oficial de varias personas. Títulos que hubieran sido difíciles de saber más tarde, puesto que en ese entonces los títulos y las posiciones oficiales de las personas cambiaban a menudo. Es posible que, justamente el hecho de que se utilizaran títulos correctos en sus tiempos correspondientes, tenga el mayor impacto en los investigadores de hoy.  La explicación más razonable es que estos escritos fueron creados muy pronto después de que sucedieron los eventos.

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Jerusalén. Ha sido posible confirmar detalles sobre Jerusalén y sus condiciones naturales (fue destruida en el año 70 D.C.). Por ejemplo, el pórtico Salomón (Jn 10:23), el estanque Betesta (Jn 5:2) y muchas otras estructuras materiales han sido descubiertas por los arqueólogos.

Este tipo de referencias en los Evangelios, especialmente las que se refieren a Jerusalén, habrían sido difíciles de escribir más tarde, porque la ciudad fue destruida cerca del año 70, y casi nada en ella fue dejado en pie. Solamente personas que estaban familiarizadas con la historia y los edificios de la ciudad antes de su destrucción podrían haber escrito estos textos. Esto claramente data la creación de los Evangelio en tan sólo una generación, no en una época cercana a la nuestra.

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– Descripción de testigos oculares. Arriba fue explicado cómo los textos incluyen abundante cantidad de detalles y descripciones de testigos oculares, las cuales serían difíciles de explicar si los textos hubieran sido creados recientemente. La alternativa más razonable es aceptar que los textos fueron escritos durante la generación que estuvo allí y vio y testificó los hechos.

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La relación entre los Hechos de los Apóstoles y los Evangelios. Una clave importante al poner fecha a los Evangelios radica en la fecha del libro de los Hechos de los Apóstoles. Si sabemos el tiempo en que fueron escritos los Hechos, tenemos que admitir que los Evangelios fueron escritos antes de esa fecha.

Casi todos los investigadores coinciden que los Evangelios (por lo menos los primeros tres: Mateo, Marcos y Lucas) fueron escritos antes del libro de los Hechos de los Apóstoles porque:

1. Los Evangelios describen eventos hasta el año 30 D.C. inclusive, mientras que el libro de los Hechos de los Apóstoles describe eventos sucedidos antes del año 60 D.C. aproximadamente. Eso significa que hay una diferencia de casi 30 años entre ellos.

2. Lucas, quien escribió el Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles, escribió primero el Evangelio – cf. Lucas 1:1 y Hechos 1:1.

3. Arriba se indica que Lucas escribió su Evangelio antes de los Hechos.

El criterio común, sin embargo, es que los Evangelio de Mateo y Marcos fueron escritos antes que el de Lucas. Además, la tradición de la iglesia sostiene que el Evangelio de Mateo fue el primero en ser escrito. (Esto fue observado por ejemplo, por Irineo, quien dijo que Mateo publicó su Evangelio entre los Hebreos en su lenguaje. El testimonio de Irineo es importante porque él tuvo una conexión con Policarpo, que fue discípulo de Juan). Eso demuestra que los primeros tres Evangelios fueron Mateo, Marcos (que como se dijo antes sirvió de intérprete a Pedro) y Lucas, y el libro de los Hechos de los Apóstoles fue escrito después, por Lucas.

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De modo que, si sabemos cuándo fueron escritos los Hechos de los Apóstoles, también sabemos que los Evangelios fueron escritos antes de esa fecha.

Entonces, ¿cuándo escribió Lucas el libro de los Hechos de los Apóstoles? ¿Fue escrito cerca de nuestra época, o cerca de la época en que sucedieron los eventos que menciona? Abajo hay algunas razones por las que se justifica creer que el texto ha sido escrito en los albores de los años 60 D.C.

– Ni una sola vez Lucas menciona en el libro de los Hechos de los Apóstoles la tremenda devastación de Jerusalén en el año 70 D.C. durante la cual murieron alrededor de un millón de personas. Tampoco menciona la rebelión contra los romanos que llevó a la destrucción y que comenzó en el año 66 D.C. Esto es importante porque en el libro de los Hechos de los Apóstoles, Jerusalén es el lugar central y Lucas sí menciona una pequeña escaramuza que hubo entre judíos y romanos en el año 44 D.C. Él seguramente habría mencionado los eventos del 66 y del 70 D.C. si hubiesen sucedido antes. El que no los mencione claramente sugiere que debe haber escrito antes de que estos hechos sucedieran.

– En el trabajo previo de Lucas él profetiza la devastación del templo y Jerusalén en el año 70 D.C. Pero, el libro de los Hechos de los Apóstoles no incluye ninguna referencia al cumplimiento de esta profecía. Ciertamente Lucas la habría mencionado si ya hubiera sucedido cuando él estaba escribiendo los Hechos de los Apóstoles.

Realmente, no hay ninguna referencia en ningún libro del Nuevo Testamento a la devastación de Jerusalén y de su templo: siempre se refieren a ello como un evento del futuro, no como algo que ya ha sucedido. Esta omisión solamente puede ser explicada por el hecho de que los textos fueron escritos antes de que ocurriera la destrucción de Jerusalén.

– La descripción que Lucas hace de Roma es bastante tranquila y pacífica. No menciona, por ejemplo, al emperador Nerón, quien persiguió extensamente a los cristianos después del 64 D.C. aunque sí menciona otros emperadores (Augusto, Tiberio, Claudio, en Hechos 11:28). Esto sugiere que Lucas debió haber escrito los Hechos de los Apóstoles antes del 64 D.C.

– Los Hechos de los Apóstoles terminan con el apóstol Pablo estando todavía vivo en Roma; su muerte no es mencionada (¿murió en el 64 D.C.?) Lucas tampoco menciona el martirio de Pedro (65 D.C.) y Jacobo (62 D.C.) – aunque hasta el historiador Josefo menciona la muerte de Jacobo – pero sí describe en detalle la muerte de otros líderes “menos importantes” de la iglesia, como Santiago y el otro Jacobo.

Esta omisión de Lucas es significativa, porque aproximadamente la mitad de los Hechos de los Apóstoles trata de Pablo, una gran porción trata de Pedro, y también tiene importancia la persona de Jacobo. La única explicación razonable es que Lucas debió escribir el texto antes de que estas personas murieran. No hay otra forma de responder por el hecho de que no escribiera sobre sus muertes.

 

Las cartas de Pablo. Si no tuviésemos evidencias que corroborasen que los Evangelios fueron escritos en una época temprana, de todos modos tendríamos una similitud entre la imagen de Cristo que dan los Evangelios y la de otras partes del Nuevo Testamento. Pablo, por ejemplo, cuyas cartas se suponen que fueron escritas entre los años 50 y 60 D.C. describe a Jesús de la misma manera. Su visión de Jesús difícilmente difiere de la que se nos da en los Evangelios.

Lo destacable acerca de la visión dada por Pablo es que él también fue un contemporáneo de Jesús y de los primeros discípulos. Él también se encontró con los otros apóstoles un par de veces (Gá. 1:18, 2:1,9) y fue influenciado al mismo tiempo que ellos.

En todo caso, las cartas de Pablo (marcadas con la P) y los Evangelios (E) tienen las similitudes que se enumeran abajo. Estas semejanzas prueban que los Evangelios brindan la misma visión de Jesús que las cartas de Pablo, que se suponen fueron escritas entre los años 50 y 60 D.C.

 

El Creador de todo:

– (Jn 1:3 E) Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

– (Col 1:16 P) Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Dios hecho hombre:

– (Jn 1:1,14 E) En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.

– (Fil 2:5-8 P) Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,

6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;

8 y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

– (Ro 9:5 P) de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

 

Vino para salvar a la gente:

– (Lc 19:10 E) Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

– (1 Ti 1:15 P) Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

El Juez de todos:

– (Mt  16:27 E) Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.

– (2 Co 5:10 P) Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

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La segunda venida:

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– (Mt 24:30 E) Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

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– (1 Ts 4:15,16 P) Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron.

16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

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Fue puesto bajo la ley y cumplió la ley:

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– (Mt 5:17 E) No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.

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– (Ga 4:4,5 P) Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,

5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

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Sufrió:

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– (Lc 17:25 E) Pero primero es necesario que padezca mucho, y sea desechado por esta generación.

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– (He 2:18 P) Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.

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Sin pecado:

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– (Jn 8:45,46 E) Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis.

46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

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– (He 4:15 P) Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

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Traicionado:

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– (Mt 26:25 E) Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho.

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– (1 Co 11:23 P) Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;

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Condenado ante Pilato:

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– (Mt 27:2 E) Y le llevaron atado, y le entregaron a Poncio Pilato, el gobernador.

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– (1 Ti 6:13 P) Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato

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Crucificado:

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– (Lc 23:33 E) Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.

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– (1 Co 2:8 p) la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria.

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– (2 Co 13:4 P) Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.

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– (Ga 3:1 P) ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?  

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Resucitó de los muertos:

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– (Lc 24:5,6 E) Y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?

6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea,

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– (1 Co 15:17,20 E) Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

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Gracia por medio de Él:

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– (Jn 1:17 E) Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

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– (1 Co 1:4 P) Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús.

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Podemos ser salvos creyendo en Él:

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– (Jn 1:12 E) Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

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– (Rom 10:11 P) Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.

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El único camino de salvación:

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– (Jn 14:6 E) Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

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– (1 Co 3:11 P) Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.

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– (Ef 3:12 P) En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él.

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2 thoughts on “¿Podemos confiar en el criticismo bíblico?

  1. Hola Martín

    La fecha de la publicación es la misma en la que la he publicado yo.
    Me imagino que intentó dar respuesta a los últimos comentarios “malignos”, pero como siempre fue incapaz.

    Así que

    If 'no es capaz de hacer la O con un canuto' = True AND 'rezos funcionando' = False then
    a tomar por culo la entrada
    end if

    😀

    Está obtenida mediante RSS

    Un saludo

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