Darwin en el banquillo: La crítica de C. S. Lewis de la evolución y del evolucionismo

DÍA 25 DE NOVIEMBRE DEL 2013

*Nota de Logos77 Álter ego: Esta entrada fue eliminada poco después de que un comentarista le preguntase que queria decir con ella. Supongo que Logos77 no tenia ni la menor idea al limitarse a copiar y pegar artículos sin leerlos, no supo que contestar y eliminó la entrada junto con el comentario. Por suerte, pudimos rescatar ambos.

entrada eliminada

DÍA 01 DE DICIEMBRE DEL 2013

*Nota de Logos77 Álter ego: La entrada vuelve a ser publicada, ligeramente reformada. El mismo comentarista le hace la misma pregunta en unas pocas horas la entrada vuelve a ser eliminada. ¿Los motivos? Inescrutables, como los caminos del señor o la mente de una persona psicótica.

No os pongo la transcripción de la segunda versión pues es la misma tontería aburrida pero cambiando cuatro cosas y eliminando la fuente desde donde ha copiado el articulo. Sin embargo, si alguien la quiere que nos la pida. Disponemos del original en HTML y en PDF

 

logos77 psicopata
———————————————————————–
Logos77

DEL BLOG DE LOGOS77

John G. West 18 de noviembre de 2013 | Permalink
Nota del Redactor: Estos días se conmemora el 50 aniversario del fallecimiento de C. S. Lewis. Con este motivo presentamos estos días, en cuatro entregas, «Darwin en el banquillo», un importante capítulo del libro del director asociado del CSC John West The Magician’s Twin: C. S. Lewis on Science, Scientism, and Society [El mellizo del mago: C. S. Lewis sobre ciencia, cientismo y sociedad]. Lo que sigue es la Parte 1.
Durante el bochornoso verano de 1925 se estuvo librando una dura batalla en Dayton, Tennessee, con el choque de unos titanes políticos como Clarence Darrow y William Jennings Bryan en el juicio del profesor de instituto John T. Scopes, un suceso que ha quedado inmortalizado —aunque de forma distorsionada— en la obra teatral y la película La Herencia del Viento.1 El Juicio de Scopes arrojó una larga sombra. Incluso en la actualidad se sigue usando para caricaturizar a cualquiera que se manifieste escéptico respecto a Darwin y tratarlo como un burdo patán.
Pocas personas acusarían a C. S. Lewis de ser burdo o un patán. Sin embargo, durante el verano del Juicio de Scopes en América, un C. S. Lewis veinteañero en Inglaterra expresaba sus propias dudas acerca de Darwin. Ya un veterano del frente de la Primera Guerra Mundial, Lewis había justo sido elegido como Miembro del Magdalen College en Oxford. Habiendo sido primero tutor en filosofía, asumió una nueva posición en literatura inglesa.2

Pocas semanas después de la conclusión del Juicio de Scopes, Lewis escribió a su padre acerca de su cambio de campo académico. Comentó que aunque se sentía feliz por el cambio, estaba agradecido por «algo valioso» que había aprendido de la filosofía: «Me confortará toda mi vida saber que el científico y el materialista no tienen la última palabra: que Darwin y Spencer, al minar creencias ancestrales, se levantan ellos mismos sobre un fundamento de arena, de gigantescos supuestos y contradicciones irreconciliables a una sola pulgada debajo de la superficie».3 Todavía ateo, Lewis tenía ya unas punzantes dudas acerca del darwinismo.
El temprano escepticismo de Lewis respecto del darwinismo hace tanto más asombroso que haya sido homenajeado recientemente como un verdadero santo patrón por parte de algunos proponentes actuales de una evolución teísta. Por ejemplo, en su libro de gran venta El Lenguaje de Dios (2006), el biólogo Francis Collins destacaba el papel que los escritos de Lewis tuvieron en su propia conversión al cristianismo a la vez que invocaba a Lewis para defender la idea de que los cristianos deberían aceptar la procedencia animal de los seres humanos.4 En un artículo de 2010 en la revista Perspectives on Science and Christian Faith, el filósofo Michael Paterson, de la Universidad de Asbury, fue mucho más allá. A decir de Peterson, Lewis no sólo abrazó «tanto la evolución cósmica como la biológica como teorías poderosamente confirmadas», sino que habría rechazado sin más los argumentos avanzados por los modernos proponentes del diseño inteligente.5 En 2011, el artículo de Peterson sobre Lewis y la evolución fue serializado en línea por el grupo pro-evolución teísta BioLogos.6
Hay un aspecto en que las invocaciones a Lewis por parte de los proponentes de la evolución teísta son fáciles de comprender. A pesar de más de un siglo de campaña por parte de los defensores de Darwin, muchos cristianos tradicionales permanecen profundamente escépticos acerca de los esfuerzos por mezclar Dios con la evolución darwinista. De hecho, según un sondeo del clero protestante a nivel nacional publicado en 2012 (EUA), un abrumador 72 por ciento se manifestaban en desacuerdo con la posición de que «Dios usó la evolución para crear a los seres humanos».7
La posición escéptica respecto a la evolución teísta por parte de muchos cristianos está alimentado por muchos evolucionistas teístas líderes que desafían la autoridad de la Biblia, descartan la historicidad de la Caída e incluso niegan que Dios dirige específicamente el proceso evolutivo. Según Kenton Sparks, profesor de Estudios Bíbliccos (escribiendo para el sitio web de BioLogos): «Si Jesús como ser humano finito se equivocó de vez en cuando, no hay razón en absoluto para suponer que Moisés, Pablo, Juan, escribieran escritura sin error».8 Según Karl Giberson (cofundador de BioLogos con Francis Collins), los seres humanos fueron egoístas y pecaminosos desde el mismo comienzo, de modo que no hubo una verdadera «Caída».9 Y según el biólogo Kenneth Miller, autor de Finding Darwin’s God (un texto seminal para los modernos evolucionistas teístas americanos), Dios mismo no sabía si el proceso «sin dirección» de la evolución produciría seres humanos o algo radicalmente diferente, digamos que «un molusco con unas capacidades mentales excepcionales».10
En contraste con tal heterodoxia, C. S. Lewis es un amado paradigma del cristianismo histórico troncal. Constituye un «punto de referencia» que llama al asentimiento de muchos cristianos. Si se pudiera alistar a Lewis como respaldo de la evolución teísta y como crítico contrario a la tesis del diseño inteligente, quizá la postura de la evolución teísta podría ampliar su base de soporte entre los cristianos tradicionales.
Hay pocas dudas de que Lewis estaba interesado en el tema de la evolución. Menciona este tema en repetidas ocasiones en sus libros y ensayos, aunque con circunspección. Escribió acerca de esta cuestión en sus cartas privadas. Y su biblioteca personal contenía más de una docena de libros y opúsculos centrados en la evolución, y algunos de ellos están marcados con extensos subrayados y anotaciones, incluyendo su copia personal de la Autobiografía de Charles Darwin.11
Aunque Lewis estaba interesado en la cuestión de la evolución, comprendía también su predominio cultural, lo que ayuda a explicar su prudente reserva acerca de referirse públicamente sobre el tema. Observó a un corresponsal que «La evolución, etc.» es «el trasfondo adoptado» del pensamiento moderno.12 Declinó escribir un prefacio a un libro contrario a la evolución de otro autor porque temía las repercusiones sobre su papel público como apologista cristiano: «Muchos que han sido o están siendo movidos hacia el cristianismo mediante mis libros se sentirían disuadidos al observar que estaba vinculado con el antidarwinismo».13
Si Lewis era cauto acerca de cuánto criticaba a la evolución darwinista en público, era igual de cuidadoso en distanciarse de los nada críticos promotores de la tesis evolutiva. Michael Peterson cita a Lewis en Mere Christianity [Cristianismo y nada más] como diciendo claramente que «Todo el mundo sabe ahora … que el hombre ha evolucionado a partir de tipos inferiores de vida», como si Lewis pensase que ninguna persona razonable podía estar en desacuerdo.14 Pero este es un caso de poner palabras en boca de Lewis mediante una creativa manipulación.
Esta es la versión no manipulada de lo que Lewis realmente escribió en Mere Christianity [Cristianismo y nada más] con las palabras que Peterson eliminó resaltadas en negritas: «Todo el mundo sabe ahora acerca de la Evolución (aunque, naturalmente, algunas personas educadas no creen en ella): a todo el mundo se le ha enseñado que el hombre ha evolucionado a partir de tipos inferiores de vida».15 Cuando se lee la frase íntegramente, se puede ver que lejos de afirmar que la «evolución» es algo que «todo el mundo sabe ahora», Lewis estaba sencillamente diciendo que «todo el mundo sabe acerca de la Evolución», y que «a todo el mundo se le ha enseñado» ciertas cosas acerca de la misma. Esta era una descripción de una opinión popular, no una declaración acerca de si la evolución es cierta o falsa. Para que nadie lo comprendiese mal como que Lewis estuviera respaldando la idea de que ninguna persona razonable puede dudar de la evolución, Lewis añade que «naturalmente, algunas personas educadas no creen en ella».
Las reservas de Lewis acerca de la evolución en este pasaje eran totalmente intencionadas, y las insertó él después de la emisión del programa de radio que formó la base de esta sección de Mere Christianity.16 Sin embargo, el argumento general de Lewis en este pasaje no tenía nada que ver con la evolución biológica. Él invocó la evolución como una analogía para ayudar a la gente a comprender mejor la doctrina cristiana de la santificación. Citó la evolución porque le pareció que era una ilustración que «un hombre moderno puede comprender». Entonces, ¿cuál era la verdadera opinión de Lewis acerca de la evolución? Para responder a esta pregunta con justicia, tenemos primero que desenmarañar las distintas maneras en que Lewis empleaba el término.
Uno de los aspectos más desafiantes acerca de tratar acerca de la «evolución» en la actualidad es la elasticidad del término, que abarca desde un mero «cambio a través del tiempo» hasta el supuesto desarrollo de todas las cosas vivas a partir de organismos unicelulares hasta el hombre a través de un proceso no guiado de selección natural que habría actuado sobre variaciones aleatorias. De hecho, el término «evolución» tiene tantos significados diferentes, que si no se presta una cuidadosa atención, una conversación sobre este tema degenerará rápidamente en los interlocutores estarán hablando sin entenderse.17
En sus escritos, Lewis abordó al menos tres clases diferentes de evolución: (1) evolución como teoría de una descendencia común; (2) evolución como una teoría de selección natural no guiada actuando sobre variaciones aleatorias (esto es, darwinismo); y (3) evolución como una filosofía cósmica (esto es, «evolucionismo»).
Como veremos en las siguientes entregas, Lewis no objetaba en principio a una evolución en el primer sentido (descendencia común), aunque limitaba severamente su aplicación de una manera que los proponentes de la perspectiva estándar de la evolución encontrarían inaceptable. El argumento que presentaría a Lewis como partidario de la evolución en el segundo sentido (darwinismo) carece prácticamente de toda base. Lewis fue un convencido escéptico tocante al poder creativo de una selección natural carente de guía. En cuanto a la evolución en el tercer sentido —evolucionismo—, Lewis respetaba la poesía y el carácter imponente de lo que a veces llamaba el «mito» de la evolución, pero desde luego la consideraba como falsa.

Fuente: Evolution News – Darwin in the Dock: C.S. Lewis’s Critique of Evolution and Evolutionism 18/11/2013

Redacción: John G. West © 2013 – evolutionnews.org
Traducción y adaptación: Santiago Escuain, publicado en sedin-notas.blogspot.com.es
© SEDIN 2013 –sedin.org

Publicado por Santiago Escuain para SEDIN – NOTAS y RESEÑAS el 11/27/2013 01:02:00 a.m.

Anuncios

2 thoughts on “Darwin en el banquillo: La crítica de C. S. Lewis de la evolución y del evolucionismo

  1. COMENTARIO CENSURADO POR LOGOS77

    Hola

    ¿Puedes explicarlo en palabras sencillas para que los que no entendemos mucho de esto lo entendamos?
    No se entiende a donde quieres llegar.

    Gracias

    PS: Te sugiero que al copiar/pegar mantengas la separacion entre los parrafos pues tal y como lo has publicado es muy dificil de leer.

  2. COMENTARIO CENSURADO POR LOGOS77

    Hola, no se que pasó la primera vez que comenté, pues desapareció esta entrada.

    Te pregunto lo mismo que la otra vez

    ¿Puedes explicarlo en palabras sencillas para que los que no entendemos mucho de esto lo entendamos?
    No se entiende a donde quieres llegar.

    Gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s